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HEY LAB Getafe: una Oficina de Futuros para imaginar la ciudad desde la juventud
¿Qué pasaría si una ciudad tuviera una Oficina de Futuros creada y gestionada por jóvenes?
Esa fue la pregunta que activamos en el HEY LAB Getafe, un laboratorio de futuros urbanos vinculado a la Agenda Urbana de Getafe y diseñado para que personas jóvenes del municipio imaginaran, discutieran y prototiparan el Getafe de 2035. Fue una iniciativa organizada por el Ayuntamiento de Getafe, diseñada por Hexagonal y con financiamiento del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

Durante una jornada de trabajo, las personas participantes dejaron de ocupar el lugar habitual de “jóvenes a quienes se consulta” para asumir un rol mucho más ambicioso: formar parte de la Oficina de Futuro y Prospectiva Estratégica de Getafe, una institución ficticia creada para el evento, pero basada en una necesidad muy real: incorporar la mirada de largo plazo, la imaginación pública y la voz joven en las decisiones que dan forma a la ciudad.
La Oficina de Futuros funcionó como una ficción institucional útil. No era una concejalía real, pero permitió ensayar cómo podría ser un órgano joven, independiente y no vinculado a partidos políticos, encargado de velar por que las decisiones del presente estén conectadas con el futuro que quiere vivir la población joven.
Porque las ciudades suelen planificarse para el futuro, pero no siempre con quienes van a vivirlo.
La Agenda Urbana: infraestructura democrática para codiseñar futuros
El HEY LAB se vinculó directamente con la Agenda Urbana de Getafe, entendida no solo como un documento técnico de planificación, sino como una infraestructura democrática capaz de traducir deseos, preocupaciones, tensiones y visiones de futuro en actuaciones concretas.
La pregunta de fondo no era únicamente qué proyectos necesita Getafe, sino qué futuros pueden abrirse para el municipio y qué habría que empezar a hacer desde ahora para construirlos, desbloquearlos o evitarlos.
Desde esta perspectiva, la Agenda Urbana se convierte en algo más que una hoja de ruta institucional. Puede ser también una plataforma para imaginar colectivamente la ciudad, conectar política pública con vida cotidiana y abrir espacios de participación donde la ciudadanía joven no solo opine, sino que proponga, prototipe y dispute democráticamente el futuro.
La participación joven gana potencia cuando deja de limitarse a recoger demandas y se convierte en capacidad de anticipación, diseño y acción.

Oficina de Futuro y Prospectiva Estratégica de Getafe: una institución imaginaria para una necesidad real
La Oficina de Futuro y Prospectiva Estratégica de Getafe fue el dispositivo narrativo y metodológico del laboratorio.
Durante el evento, las personas jóvenes trabajaron como si formaran parte de una estructura pública encargada de mirar más allá del corto plazo. Su misión era imaginar posibles futuros de Getafe en 2035, identificar riesgos y oportunidades, construir relatos situados, proponer actuaciones para la Agenda Urbana y prototipar soluciones con apoyo de herramientas de inteligencia artificial.
La Oficina se organizó en cuatro Direcciones Generales, cada una asociada a un escenario de futuro:
- Dirección General de Alertas de Futuro, vinculada al escenario distópico.
- Dirección General de Activación de Futuros, vinculada al escenario inercial.
- Dirección General de Deseos y Afectos, vinculada al escenario deseable.
- Dirección General de Utopías, vinculada al escenario utópico.
Cada Dirección General tenía una misión distinta: prevenir, desbloquear, cuidar o acelerar.
Esta estructura permitió trabajar el futuro desde varias posiciones. No se trataba solo de imaginar el mejor escenario posible, sino también de explorar qué podría salir mal, qué inercias podrían impedir el cambio, qué vínculos habría que proteger y qué transformaciones ambiciosas podrían convertir Getafe en una ciudad más justa, viva, creativa y habitable.

Cuatro escenarios para pensar Getafe en 2035
El laboratorio trabajó con cuatro escenarios de futuro.
- El escenario distópico permitió imaginar qué podría ocurrir si los problemas actuales se agravan y Getafe no consigue activar capacidad de transformación suficiente. Sirvió para detectar alertas: desigualdad, desconexión, falta de oportunidades, pérdida de vida comunitaria, inseguridad, vulnerabilidad climática o deterioro del espacio público.
- El escenario inercial exploró un futuro aparentemente estable, pero incapaz de transformar de verdad. Un Getafe que mejora parcialmente, pero donde muchas oportunidades quedan bloqueadas o se convierten en promesas incumplidas. Este escenario permitió hablar de infrautilización, pérdida de identidad, falta de activación y riesgo de que la Agenda Urbana se quede en discurso sin impacto cotidiano.
- El escenario deseable permitió imaginar un Getafe capaz de organizarse, cuidar y responder incluso en contextos difíciles. Un futuro donde la ciudad protege sus vínculos, mejora sus espacios cotidianos, fortalece la convivencia y crea condiciones para que las personas jóvenes puedan vivir mejor.
El escenario utópico abrió el espacio de máxima ambición: el Getafe más justo, verde, conectado, creativo, innovador y habitable que las personas jóvenes podrían imaginar para 2035.
La prospectiva no se utilizó para predecir el futuro, sino para ampliar el campo de lo posible y tomar mejores decisiones en el presente.

Del futuro abstracto al territorio: una psicogeografía de Getafe
Uno de los elementos más singulares del HEY LAB fue la construcción de una psicogeografía de futuros de Getafe.
La psicogeografía permitió conectar los escenarios con lugares concretos del municipio. Sobre un plano de Getafe, cada equipo identificó puntos, zonas y recorridos vinculados a su escenario: espacios de alerta, áreas bloqueadas, lugares de afecto, zonas de deseo, oportunidades de actuación y posibles utopías urbanas.
La pregunta era sencilla: ¿Dónde empieza el futuro?
Porque el futuro de una ciudad empieza en una plaza donde falta sombra, en un barrio que no se siente conectado, en un comercio local que desaparece, en un equipamiento que podría abrirse más a la juventud, en una calle que podría convertirse en corredor verde o en un espacio público que podría transformarse en nodo de vida comunitaria.
Esta cartografía joven y sensible permitió mostrar que las políticas urbanas no solo se juegan en grandes documentos estratégicos, sino también en la experiencia cotidiana de quienes recorren, habitan, evitan, desean o imaginan la ciudad.
Personajes, cómics y maquetas narrativas
Para que los escenarios no se quedaran en conceptos abstractos, cada equipo creó un personaje joven que habita el Getafe de 2035.
A partir de ese personaje, construyeron una maqueta narrativa en formato cómic: un día en la vida de una persona joven dentro del escenario trabajado.
Esta dinámica permitió traducir grandes temas urbanos (movilidad, vivienda, clima, cultura, identidad, comercio, participación, empleo o cuidados) en experiencias concretas.
¿Cómo se mueve una persona joven por Getafe en 2035? ¿Dónde queda con sus amistades? ¿Qué le preocupa? ¿Qué oportunidades tiene? ¿Qué espacios evita? ¿Qué lugares siente como propios? ¿Cómo se relaciona con su barrio, con los servicios públicos o con la Agenda Urbana?
Los escenarios se vuelven más comprensibles cuando no se explican solo con indicadores, sino a través de vidas posibles.
Prototipar actuaciones para la Agenda Urbana
El laboratorio culminó con un bloque de prototipado rápido con inteligencia artificial.
Cada equipo identificó retos desde el presente, generó propuestas de actuación y seleccionó una idea prioritaria para convertirla en prototipo. La IA se utilizó como una herramienta para visualizar posibilidades: renders, piezas gráficas, imágenes conceptuales, campañas, mockups, planos o fichas visuales de proyecto.
La IA no sustituyó la imaginación joven. La hizo visible.
El objetivo no era producir soluciones cerradas ni proyectos técnicos definitivos, sino generar prototipos comprensibles, comunicables y discutibles. Pequeñas piezas capaces de mostrar cómo una idea podría empezar a tomar forma dentro de la Agenda Urbana.
De esta manera, el HEY LAB conectó tres niveles que muchas veces aparecen separados: imaginación, territorio y acción.


Más y mejor democracia para abrir futuros
El HEY LAB Getafe fue un evento de participación juvenil, pero también un ensayo de innovación democrática.
En un contexto marcado por la desafección, la polarización y el cortoplacismo, necesitamos mecanismos capaces de ampliar la conversación pública. La situación actual no se combate con menos democracia, sino con más y mejor democracia.
Más democracia no significa únicamente abrir más espacios de consulta. Significa crear mejores dispositivos para escuchar, imaginar, deliberar, priorizar, prototipar y hacer seguimiento. Significa construir instituciones capaces de mirar más allá del ciclo político inmediato. Significa reconocer que las personas jóvenes no son solo “el futuro”, sino ciudadanía del presente con derecho a intervenir en las decisiones que condicionarán su vida.
La Oficina de Futuros fue una ficción, pero señaló una posibilidad real: crear mecanismos estables para que la juventud participe en la anticipación, seguimiento y transformación de la ciudad.
Si queremos Agendas Urbanas más vivas, más democráticas y más conectadas con la vida cotidiana, necesitamos incorporar a quienes van a habitar sus consecuencias.
Una exposición digital del Getafe imaginado por jóvenes
La web final del HEY LAB recoge la relatoría el proceso y funciona como una exposición digital de la imaginación urbana joven de Getafe. En ella se pueden recorrer las tendencias y señales que pueden dar forma al futuro, los escenarios construidos por las personas participantes, los personajes que habitan esos futuros, los cómics sobre un día en la vida del Getafe de 2035, la psicogeografía del municipio y las propuestas jóvenes para la Agenda Urbana.
- Puedes acceder a ellas aquí: Hey Lab.
Más que una memoria del evento, la web muestra el resultado de un experimento: qué ocurre cuando una ciudad invita a sus jóvenes no solo a opinar sobre el presente, sino a imaginar, mapear y prototipar sus futuros posibles.
El HEY LAB Getafe fue, más que un taller, una forma de ensayar las instituciones democráticas pensadas y gestionadas en función del Derecho al Futuro.
Porque una Agenda Urbana puede ser una estrategia, una hoja de ruta y un sistema de indicadores, pero también es una invitación a imaginar colectivamente qué vida queremos. Y esa pregunta no puede responderse sin las personas que van a vivir la ciudad que estamos diseñando hoy.





